En hotelería, diferenciarse no siempre pasa por el tamaño o la infraestructura — sino por la claridad de la propuesta de valor.
Lastarria es más que un barrio: es el alma del romance urbano en Santiago. Entre calles adoquinadas, fachadas de principios del siglo XX y energía bohemia, ofrece el escenario perfecto para una escapada romántica en el corazón de la ciudad.